Martina no tiene intermedios
Conoce remedios para los destinos
Golpea siempre dos veces
Las puertas que encuentra por su camino

Martina prolonga su huída
No cree en las mentiras
No guarda rencores
Dentro de sus corazones hay hueco de sobra
Para un rato más

Martina te enseña sus guías
Martina te envía postales sin sello
Martina exporta su risa
Deja que la brisa se duerma en su pelo

Martina es un aguacero
Y bajo su abrazo no existen fisuras
Vigila bien las figuras que acechan su paso
Y juega a no ver

Martina regala sonrisas
Se muestra de harina
Sabe que es de acero
Baja peldaños del cielo
Y cogiendo tu mano
Te invita a subir

Martina es un espejismo
Martina, un abismo de lamentaciones
Martina no tiene razones
Martina es el sueño
Que evitas tener

Martina puede ser tu musa
Martina es la excusa para las locuras
Al pasar quema las dunas
Y deja al desierto descansar en paz

Martina es como heroína
Martina opina aunque no le pregunten
Martina cumple deseos
Reinventa sus credos
Se esconde en su cumbre

Martina no conoce dueño
Camina sin freno, sin ley, ni rutina
Nacida en mi pensamiento
Martina es la parte pequeña de mí