La subestimó y la perdonó
La mandó pa' España Epifanio Vargas 
Mataron al güero piloto del narco 
Ella era su novia y la relacionaban 
Quisieron matarla y enfrentó a la muerte 
Salvó el atentado allá con mal verde 
Tenía una esperanza en aquella capilla 
Negocio su vida y salvo por suerte 

Un perfil seguro sus lentes obscuros 
Vestida de luto traje y zapatilla 
llegaba a su cita una mujer bonita
Con la gran presencia de una ejecutiva 
Como era de hermosa era de peligrosa 
Como era de buena tenía su actitud 
Teresa Mendoza la más poderosa 
En el sur de España la reina del sur 

Al norte de África y el sur de España 
La más conocida era la mexicana 
Allá por Melilla era muy respetada 
Y no perdonaba a quien la traicionaba 
Se hizo la realeza en el contrabando 
Socia de los rusos y los italianos 
Dominó la mafia hizo grandes tratos 
Con capos de Francia y los colombianos 

Con una voz clara fuerte y desafiante 
Se volvió la dama narcotraficante 
El hombre que un día trato de matarla 
Se volvió su fiel amigo y guarda espalda 
Se hizo de enemigos que le hacían estorbo 
Y los fue dejando fuera del negocio 
Nadie la asustaba ni el más peligroso 
Porque la Teresa los tenía más gordos 

Pensaba a lo grande muy inteligente 
Calculó sus cuentas eran de sus fuertes 
Alzó la corona y levantó una empresa 
Con jefes aliados a sus estrategias 
La reina de Europa era de Culiacán 
Dominó Málaga y también Gibraltar 
Barcos y avionetas logró descargar 
Burlando radares desde Bogotá 

Influyó en la mafia corrompió al gobierno 
Su nuevo mercado suplió a los gallegos 
Salió muy astuta y con mucha cabeza 
Le enseñó el gallego Santiago Fisterra 
Su socia y amiga la teniente Ofarrell 
Las dos estuvieron juntas en la cárcel 
Su gran consejero siempre la cuidó 
La apoyaba el ruso Oleck Yasicouf 

Volvió a Sinaloa en son de venganza 
De nuevo atentaron quisieron matarla 
A una fiera herida no es fácil domarla 
Destruyó la vida de Epifanio Vargas 
Ser reina de España fue su gran virtud 
La gran mexicana la reina del sur 
Vengo a dos amores y a toda su gente 
Y se fue a su tierra tal vez para siempre