En el año 38 Fíjense y pongan cuidado A las siete, el 10 de junio Fue Poncho asesinado Poncho se fue a Culiacán Por engaño fue llamado Ya tenían su plan formado El gobernador delgado A un hombre guardaespaldas Ordenó el gobernador Que asesine a don Alfonso Por envidia, por temor Poncho, tirado en la gloria Leisaiola conpurgando Nos veremos en el cielo Solo Dios sabe hasta cuándo Don Silvano Pérez Ramos Amigo muy estimado Fue quien levantó en sus brazos Al señor Poncho, tirado Pueblo de Palma y Guayabos Y Mazatlán enlutado Fue resentida la muerte De don Alfonso, tirado El traidor de Leisaiola Asesinó a un hombre honrado Por concederle su gusto Al gobernador delgado Poncho, tirado en la gloria Leisaiola conpurgando Nos veremos en el cielo Solo Dios sabe hasta cuándo Leisaiola fue asesino En Sinaloa muy mentado Caritativo y honrado Fue don Alfonso, tirado Vuela, vuela palomita Por el panteón, enlutado Donde se encuentran los restos Del señor Poncho, tirado Poncho, tirado en la gloria Leisaiola conpurgando Nos veremos en el cielo Solo Dios sabe hasta cuándo