Tenía pegue con las plebes Porque el vato era carita De piel blanca y pelo rubio Con la esencia de un artista El príncipe de los capos decía "Por Vicente soy capaz de dar la vida" Si en Culichi veían las cachas del Maycol, eran del Güero Bastidas Cuando se ponía el sombrero Le daba porte al caballo Con el son de la tambora Bonito bailaba el cuaco Si la peda la empezaba en El Salado El güerito la terminaba en Peñasco Casi nada, era gente de Vicente, de Ismael y de Gonzalo Y José Miguel le pusieron Y "La Gringa" le decían La súper del rey tronaba Cada vez que se ofrecía Y cuando se ofrecía, de inmediato Los ponía a bailar con la del Michael Jackson Ni tan santo, ni tan diablo, hoy la vida del güerito les relato Donde quiera que llegaba Era bien visto por todos Contó con cientos de amigos Y el doble en laboratorios Velozmente un deportivo de carreras Por las calles de las Lomas Rodrigueras El nueve traía siempre de copiloto a las muchachas más bellas Una bala solitaria Le arrebataba la vida Trescientos ramos de rosas Le adornaron su partida El príncipe dejó buenos recuerdos Y esa súper sigue tronando en el cielo Todavía con cariño en Culiacán todos recuerdan al Güero Como todo en la vida Tiene que cumplir un ciclo Un vaso rojo con whiskey Solo se quedó servido A las fiestas de los Chapitos caía Con los menores seguro era amanecida La Gringa fue un misterio, sus datos formaron el legado Bastidas