Sé que el tiempo es mi enemigo,
 mi testigo y confesor,
 y que siempre va conmigo
 en la duda o el temor.

 No te miento si te digo
 que me puedo equivocar
 porque la que tiene lengua
 suele atravesar el mar.

 Y es que rendirse no es perder
 cuando lo sufre una mujer.

 Ya en mi boca no hay palabras
 que disienten del amor,
 da lo mismo que le abras
 las heridas al dolor.

 No exagero si te juro
 que me gusta exagerar
 porque la que tiene
 lengua puede atravesar el mar.

 Y que rendirse no es perder
 cuando lo sufre una mujer.
 Y es que rendirse no es perder
 cuando lo sufre una mujer.

 No te miento si te digo
 que me puedo equivocar.
 No exagero si te juro
 que me gusta exagerar.

 Y que rendirse no es perder
 cuando lo sufre una mujer.
 Y es que rendirse no es perder
 cuando lo sufre una mujer.