Vimos pasar el cometa
 tumbados sobre la arena,
 hablando de cosas
 que suenan trascendentes,
 haciendo promesas
 que tú y yo sabemos que no hay que cumplir.

 Vimos hundirse la noche
 en la distancia más corta,
 robando los sueños
 a la madrugada,
 soñando despiertos
 con que es más fácil lograr así un final feliz.

 Y ahora me arrepiento
 de no haber sabido aprovechar el momento,
 y siento haber oído mi voz
 diciendo que no importa nada,
 que son cosas de la vida,
 que algún día lo olvidaríamos los dos.

 Me odio cuando miento,
 me odio cuando miento.

 Nos despedimos despacio
 para alargar el momento,
 siendo prudentes,
 por no decir cobardes,
 y apretando los dientes
 para no decir yo me quiero quedar aquí contigo.

 Y ahora me arrepiento
 de no haber sabido aprovechar el momento,
 y siento haber oído mi voz
 diciendo que no importa nada,
 que son cosas de la vida,
 que algún día lo olvidaríamos los dos.

 Me odio cuando miento,
 me odio cuando miento.

 Me odio cuando miento,
 también cuando me mienten
 mentiras que pretenden
 borrar los sentimientos.
 Me odio cuando miento.