Óyeme bien, yo sé lo que es la fe y basta con creer y temer. Mírame bien, yo veo quién es quién, por eso te avisé, sentencié. Vas a sufrir, hay que sufrir. Fíjate en mí, ya ves que soy feliz y puedo sonreír sin mentir. Haz un esfuerzo por lograr unir tu fe y tu vanidad. Juzga por ti, ya puedes decidir si es mejor vivir o morir. Vas a sufrir, hay que sufrir. Vas a sufrir, hay que sufrir.