Óyeme bien,
 yo sé lo que es la fe
 y basta con creer y temer.

 Mírame bien,
 yo veo quién es quién,
 por eso te avisé, sentencié.

 Vas a sufrir,
 hay que sufrir.

 Fíjate en mí,
 ya ves que soy feliz
 y puedo sonreír sin mentir.

 Haz un esfuerzo por lograr
 unir tu fe y tu vanidad.

 Juzga por ti,
 ya puedes decidir
 si es mejor vivir o morir.

 Vas a sufrir,
 hay que sufrir.

 Vas a sufrir,
 hay que sufrir.