No se nos va a olvidar el 11 de septiembre cuando las torres gemelas, se vinieron abajo. No podemos negar que se nos movió el piso cuando vimos las escenas, no podíamos creerlo. La impotencia y la incertidumbre que al día sentimos, se quedaron grabados en nuestros sentidos. Pero no hay que agitarnos al contrario hay que echarle ganas por que algún día tarde o temprano, todos nos vamos a morir así que a partir de hoy hay que vivir lo que nos queda de vida disfrutando cada momento a todo lo que da. A partir de hoy todo lo que no nos deja ser libres todos nuestros miedos y frustraciones nos deben valer. Se volvió a confirmar que esta vida no vale nada y que en cualquier momento, todo se acaba. Y así como las torres, se vinieron abajo el día menos pensado, nos vamos al carajo. Así que a partir de hoy hay que vivir lo que nos queda de vida disfrutando cada momento a todo lo que da. Y aunque esta vida es un sueño y hay que seguir soñando aunque a veces los sueños se vuelvan pesadilla. Esta vida es un sueño, y hay que seguir soñando por que el día en que nos despertemos es que ya estamos muertos. Así que a partir de hoy hay que vivir lo que nos queda de vida disfrutando cada momento a todo lo que da. Y aunque esta vida es un sueño y hay que seguir soñando aunque a veces los sueños se vuelvan pesadilla.